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jueves, 26 de marzo de 2015

CMF_FJTeijido en castellano y en gallego

Continuamos trabajando.
Después de publicar en Google Play la app CMF_FJTeijido en gallego, tocaba traducirla al castellano para darle un valor más allá de las fronteras de mi comunidad autónoma, así que había que dedicarle unas horas a la traducción, pero ya está.
Desde hoy mismo está disponible en Google Play la versión en castellano, así que hay dos versiones:

  • CMF_FJTeijido (gal), en gallego
  • CMF_FJTeijido (es), en castellano
Para distinguir una de otra se han creado dos logos distintos, uno con la bandera de España (versión es) y otro con la bandera de Galicia (versión gal).




Cada usuario/a puede elegir la versión que más le guste o se adapte a sus necesidades.
A principio de curso publicaré los recursos propios en los dos idiomas; gallego para la versión (gal) y castellano para la versión (es).

En realidad los voy a redactar en castellano y después usaré la aplicación Traductor ES-GAL que ha adaptado la Xunta de Galicia para traducir documentos del castellano al gallego. Es una aplicación muy interesante que funciona bajo un motor Comprendium Translator capaz de hacer una traducción notablemente buena en documentos respetando el formato. La he utilizado con éxito en documentos en formato .doc que se han traducido muy bien y en los que sólo hay que hacer pequeñas correcciones que la propia aplicación marca. Si le interesa a alguien, se puede descargar desde la web del IES Leixa.


CMF_FJTeijido (es)

miércoles, 18 de marzo de 2015

Ya está lista, #meapunto al m-learning

Después de muchas vueltas, de muchas pruebas, de muchos cambios  (casi 50 versiones beta) y de mucho trabajo, ya está lista la app CMF_FJTeijido.
Ha sido un viaje de experimentación con un primer final feliz: la publicación de la app en Google Play; ahora toca esperar al segundo final feliz: ver si sirve para algo.
Lo del registro en Google Play también ha sido interesante. No tenía ni idea de cómo iba la cosa hasta que me puse.
Primero registrarse y pagar (25 dólares) por darse de alta. Después cubrir la ficha de la aplicación. Mientras que no están todos los datos, el sistema no deja cargarla. Piden datos de todo tipo: Resumen, descripción, calificación por edades, pantallazos en dispositivos móviles tipo smatphone, tablets de 7', tablets de 10' y, opcionalmente, TV.
Cuando toda la información está completa, ya se puede subir la apk. 
Tuve la suerte de que en casa tengo los tres tipos de dispositivo para los que piden captura de pantalla; con el móvil y con la tablet de 10' no tuve ningún problema, pero con el dispositivo de 7', que tiene android 4.0.4, tuve dificultades para capturar pantallas porque no funciona el típico "botón de encendido + botón de bajar sonido". No había forma. Probé unas 10 aplicaciones de captura hasta que una funcionó, muy bien por cierto.
Una vez hechas todas las capturas ya pude subir la apk y en menos de 12 horas ya está disponible en Google Play.
Se lo he comunicado a mis alumnas para que descarguen esta versión definitiva (ellas me ayudaron a probar las beta) y la puedan utilizar mientras están en la formación en centros de trabajo.
El próximo curso la utilizaré en clase, así que ya puedo decir que #meapunto al m-learning.
Emocionante.

Pantalla del menú
Pantallazo del menú

Farmacovigilancia
Pantallazo de farmacovigilancia

Información
Pantallazo de la información

Acceso al blog
Pantallazo de acceso al blog


jueves, 12 de marzo de 2015

Buscando soluciones a los problemas de la red virtual.

Hoy toca hablar de los problemas que he ido encontrando en estos dos últimos años tras poner en marcha una red virtual de aprendizaje y modificar sustancialmente la metodología pedagógica que he venido utilizando y que ya he explicado pormenorizadamente en entradas anteriores.
Para no alargarnos demasiado en el texto, resumo dos tipos de problemas:
  • La materia que imparto es tremendamente cambiante; casi mensualmente se producen cambios, algunos de ellos significativos, que obligan a aprender-desaprender-reaprender con la misma continuidad. Lo que aprendimos hoy, cambia mañana. Además estos cambios afectan mucho a los procedimientos que deben abordar los estudiantes (trabajadores) en su día a día; esto supone un notable esfuerzo del docente para estar actualizado contando con fuentes de información fiables, pero sobre todo supone un esfuerzo a los estudiantes que tienen que hacer verdaderos equilibrios cognitivos más allá de lo razonable en un curso ordinario.
  • Un cierto grado de infoxicación por la dispersión de los recursos. Mi red de aprendizaje consta básicamente de seis recursos principales: el aula virtual (moodle), un grupo de facebook, twitter, un blog, dipityscoop-it. He procurado que cada uno de ellos tenga una funcionalidad distinta pero que se mantengan interconectados. Últimamente he incluido en esta red las google apps de forma que los recursos documentales (textos, imágenes, ...) los subo a drive y los comparto en los demás elementos de la red desde allí, evitando así tener que subir a uno y otro, como hacía al principio.
Estos dos tipos de problemas son una inagotable fuente de estrés. De hecho, tratando de buscar soluciones al primero es como llegué a la utilización de las redes virtuales, con la consecuencia de la aparición del segundo tipo de problemas.
A lo largo de este curso he tratado de forma incesante de buscar una solución, o al menos de minimizar los problemas, implicando a los estudiantes en esta búsqueda, aunque sea de forma tangencial. Continuamente me "someto" a sus opiniones y comentarios creando esa interactividad, ese aprendizaje bidireccional que tanto nos enriquece.
Pues bien, parece (sólo parece) que he encontrado una posible solución.
Llevo todo el curso barajando una posibilidad pero siempre la descarté porque se me antojaba muy lejos de mis posibilidades: ¿y si pudiera hacer una App para dispositivos móviles en la que pudiera unificar todos mis recursos y añadir funcionalidades que permitan no sólo a los estudiantes sino también a los ex-estudiantes tener la información ordenada y mantenerse actualizados?.
Esta solución podría minimizar mucho los problemas así que había que intentarlo, aunque mis conocimientos eran (y siguen siendo) nulos al respecto.
¿Cómo empezar?. Pues allá por el mes de octubre busqué entre los cursos de formación del profesorado de mi comunidad autónoma algún curso inicial para desarrollo de aplicaciones Android y me inscribí en todos los que pude, pero no fui admitido en ninguno, lo que es tan razonable como frustrante; razonable porque esos cursos están diseñados, fundamentalmente, para docentes de Tecnología o de Informática y yo ni uno ni otro; y frustrante porque mis expectativas se iban difuminando y amenazaban con desaparecer.
Al final, me inscribí en un curso para diseño de cursos virtuales, pero diversas circunstancias laborales me impidieron seguirlo y tuve que abandonar (nueva frustración).
Sin embargo, a principios de febrero apareció en twitter un mensaje que me pareció interesante: "diseña tus propias aplicaciones de forma rápida y sencilla"; ¿sería verdad?.
En el enlace adjunto al mensaje se explicaban varias herramientas online para el diseño de aplicaciones Android y una de ellas se antojaba muy prometedora: AppYet.
Sin muchas esperanzas entré en la página de appyet, me puse manos a la obra y vi la luz. Busqué información en internet sobre el manejo de appyet, que es muy intuitivo, e hice un primer intento que funcionó. Se abrían las puertas a un mundo desconocido que estaba muy pero que muy lejos, y ahora se aproximaba hasta permitirme entrar en su hall.
Durante dos meses trabajé en una aplicación. Sabía lo que quería y poco a poco fui solventando los problemas de la inexperiencia hasta encontrar la solución más adecuada. Ahora mismo voy por el 40º intento (appyet va contando los cambios) de la versión 1, pero va tomando forma y he comprobado que funciona.
Se la he mandado a mis estudiantes para que la valoren, me hagan sugerencias (alguna ya la han hecho), porque en definitiva es para ellos, y ellos son los que deben decirme si cumple la finalidad para que la que la estoy creando.

Vamos con la descripción:
Se llama CMF_FJTeijido (quizás un poco de egocentrismo, por no decir vanidad). Ya veremos si este es el nombre final.
En su menú aparecen cinco secciones:
  • RECURSOS: en la que se puede acceder a los apuntes, documentos, actividades, infografías, manuales, tutoriales, enlaces, cambios normativos, ... Tiene tres pestañas principales (apuntes, actividades e infografías) y cuatro secundarias para otro tipo de recursos. 
    • Los documentos están todos en drive así que cualquier incorporación que haga se sincroniza en la aplicación de forma automática. 
    • La legislación la mantengo actualizada en una línea temporal hecha con dipity, así que cualquier cambio en la línea temporal se sincroniza también con la App.
    • Los enlaces lo he puesto en una página del blog, así que cualquier actualización también se sincroniza. 
    • Lo que antes estaba disperso ahora está accesible con un simple clic.

  • RED VIRTUAL: Desde aquí tienen acceso a los elementos principales de la red: el aula virtual, el blog, twitter, facebook y scoop-it. Ya no tienen que tener múltiples accesos en el móvil o pasear por internet para acceder. Desde la aplicación ven todo junto, a un clic.

  • FUENTES RSS: Fundamentales para mantener la actualización permanente. Podrían ser muchas, pero no quiero correr el riesgo de infoxicar, así que he puesto cuatro: una de avisos que he creado específicamente para eso, así puedo llegar a todos los usuarios sin tener que recurrir al correo electrónico o a otros medios. La fuente la he creado desde un muro de padlet. Cuando escribo un nuevo aviso en el muro, automáticamente se sincroniza en la aplicación. También he puesto una RSS creada con una alerta de google que se actualiza diariamente, otra RSS de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios que envía alertas medicamentosas y una RSS al boletín mensual del mismo organismo.

  • FARMACIAS DE GUARDIA: Una sugerencia de una alumna. ¿Por qué no pones algo para que se puedan buscar las farmacias de guardia?. Dicho y hecho; desde aquí accedemos directamente a la web del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos que permite buscar las farmacias de guardia de toda España cualquier día del año.

  • HERRAMIENTAS: Son las propias de la aplicación, para los ajustes, favoritos, ... Además, en los "ajustes" tiene una pestaña para enviar comentarios y sugerencias que recibo en mi correo.


Creo que ésta puede ser una buena solución. Integra las TIC y las TAC permitiendo un acceso rápido a todos los recursos que forman la red de aprendizaje, no sólo durante el curso sino más allá. Además, empodera a los estudiantes, porque son ellos quienes deciden la información que les interesa (favoritos) y hacen retroactividad con el docente.
Ahora toca ponerla en funcionamiento y comprobar si es una solución o no.



martes, 10 de febrero de 2015

Valoración del aprendizaje

Una de las cuestiones que más me preocupa dentro del trabajo docente es el de la evaluación del aprendizaje de los estudiantes.
Poner una calificación numérica a lo aprendido se me antoja muy complicado. A pesar de que he establecido un sistema que valora múltiples aspectos, he planteado rúbricas de evaluación, varios instrumentos de evaluación y protocolos, poner una nota nunca se me ha dado muy bien. Además tengo tendencia a “sobrevalorar” por temor a quedarme corto.
Desde hace un par de años he decidido que la calificación final no va a depender sólo de mi criterio, sino que lo comparto con los estudiantes así que he diseñado un documento en el que aparecen los criterios de evaluación, unos indicadores y un nivel de aceptación; este documento es similar al de autoevaluación que hay en las guías de evidencias del sistema de acreditación de competencias.



Cuando falta más o menos 20 días para que acabe el curso (en mi caso doy un módulo de segundo y acabamos la tercera semana de marzo), los estudiantes cubren ese documento con su valoración respecto al nivel de consecución de cada uno de los criterios de evaluación y después lo revisamos individualmente cotejándolo con mis notas. He de decir que habitualmente los estudiantes son más duros que yo y suelen ponerse notas más bajas. Así, discutimos el grado de consecución de los objetivos propuestos a principio de curso, valoramos la adquisición de las competencias asociadas a los resultados de aprendizaje y consensuamos una nota.
Este sistema tiene, además, un valor añadido. Como digo, lo hago cuando faltan unos 20 días para acabar el curso, así que aquellos criterios en los que no se alcanza el mínimo podemos trabajarlos en esos 20 días de forma individualizada. Cada estudiante refuerza aquellos contenidos, generalmente procedimentales, que considera que tiene más flojos; en otros casos repasamos contenidos más teóricos y procedimientos complejos, tratando de mejorar aquellos más deficientes.
Aún hoy no sé si este sistema es bueno, justo o adecuado, pero creo que discutir con los estudiantes su proceso de aprendizaje de forma global (todo lo aprendido durante el curso) es una buena forma de hacer la evaluación y, por ende, de reforzar los contenidos en los que el aprendizaje ha sido más deficiente.

lunes, 2 de febrero de 2015

Fuentes del conocimiento; la wikipedia en educación

El post de hoy surge de una simple anécdota y sirve para continuar el del día 1 de febrero sobre Zotero, aunque esta vez voy a centrarme en la wikipedia. Para esto simplemente voy a hacer un copia-pega de dos mensajes que dejé en uno de los foros del curso en donde se muestran de forma inequívoca mi opinión al respecto de este proyecto enciclopédico.
Post 1:
“En la sesión presencial se habló de la wikipedia y yo mostré mis reservas a su uso, reservas que se extienden a otros sitios web. Toca justificar porqué.
Parto de que soy médico y profesor de FP en la familia de Sanidad. Y es en este terreno en el que soy receloso de muchos sitios web que ofrecen información sobre salud.
En temas de salud, la wikipedia tiene errores, algunos de bulto. Los he sufrido cuando les mando hacer trabajos a mis alumnos/as. A pesar de que les digo que si usan la wikipedia como fuente, contrasten los datos con otras fuentes.
Hace unos años se hizo un estudio comparado entre los contenidos de la wikipedia y la "realidad" de los trabajos científicos; este estudio se publicó en una conocida revista científica y los resultados fueron desalentadores: el 90 % de los contenidos en materia de salud contenían errores. Posteriormente se comprobó que este estudio no seguía una metodología científica y que sus resultados no podían tomarse en serio.
Lo cierto es que la wikipedia contiene errores, lo que es fácilmente comprobable si en cualquier artículo vemos su histórico, en donde podemos consultar los cambios; algunos se deshacen, otros se corrigen, y así continuamente. Pero hay que tener en cuenta que éste no es un hecho exclusivo de la wikipedia. Otras fuentes de información sobre salud en internet no están lo suficientemente contrastadas, de ahí que la recomendación debe ser que hay que ser muy cautelosos en la búsqueda de información y remitirse a sitios en los que ésta esté claramente contrastada por personal sanitario; una buena práctica es recurrir a páginas que tengan el sello HONCode, Web Médica Acreditada o Proyecto WMC.
- - -
Post 2 (esta vez en gallego):
“Sen embargo eu penso que o grande hándicap da wikipedia é precisamente que calquera usuario/a poida introducir modificacións ou achegas sen ter que demostrar cualificación algunha. Iso implica que detrás ten que haber un complexo integrado por expertos que revisen continuamente os contidos, e nun sistema con máis de 60.000 entradas ao día iso é tremendamente difícil.
Eu estaría máis de acordo cun sistema así se as entradas son revisadas a priori en todos os casos, non a posteriori como sucede moitas veces. Pero a wikipedia naceu así, como unha web colaborativa que creceu tanto (sen dúbida isto é un valor engadido) que dificulta o control da información e favorece a infoxicación ou, mellor dito, a desinformación inconsciente (cando damos por certos datos que non o son porque confiamos na fonte).
Eu advirto sempre aos meus estudantes que a wikipedia é unha fonte de información na que conviven datos contrastados "de orixe" porque son facilitados por verdadeiros expertos na materia, con datos contrastados "por derivación", cando son facilitados por non expertos pero rectificados por expertos, pero tamén hai datos sen contraste. E o peor é que non sabemos distinguir moi ben entre uns e outros.
Creo que son moi interesantes estes artigos da propia wikipedia que dan unha imaxe bastante realista do que é e como funciona:
Ademais, é interesantísimo ler e transmitir estas ligazóns de advertencias da wikipedia que todo docente debe coñecer:
E xa postos mellor relacionármonos, no noso universo educativo, coa wikiversidad.
Pero, insisto, este non é un mal exclusivo da wikipedia. Fóra dela pode ser moito peor.”

domingo, 1 de febrero de 2015

Zotero. Imprescindible para referencias bibliográficas

Hoy hablamos de un nuevo descubrimiento. Estamos realizando un curso para el diseño y tutorización de contenidos de aprendizaje en línea tanto para la enseñanza presencial como a distancia y en el primer módulo de este curso nos centramos en los derechos de autor y la accesibilidad web.
Al hablar de los derechos de autor tocamos el tema de las referencias bibliográficas y de las referencias webgráficas y ahí es donde entra Zotero, una simple pero inmensa aplicación para gestionar las referencias bibliográficas de una forma muy sencilla, rápida y, sobre todo, funcional.
¿Estás escribiendo un tema, un artículo, un trabajo con muchas referencias?. Zotero es tu programa. Desde un explorador o desde tu procesador de textos preferido, Zotero te permite crear, grabar, clasificar y listar todas tus referencias bibliográficas y webgráficas con rapidez.
¿No sabes cómo referenciar un libro?. Pon en Zotero su ISBN y Zotero se encarga de darte la referencia en el estilo que necesitas sin necesidad de teclearla en tu trabajo.
  • Entra en www.zotero.org y descarga la versión de Zotero que necesitas: Para Mac, Windows, Linux, como plugin para Firefox, para Chrome, para Safari, para Word, para LibreOffice… Tú decides.
Zotero es muy potente y tiene muchas funcionalidades así que necesitarás una guía para aprender su manejo. No hay problema. En la misma página de descarga de Zotero tienes acceso a una guía rápida en castellano. Y si quieres profundizar más, hay muchas guías en internet. Nosotros recomendamos la del Dr. Alberto Nájera López que amablemente la ha licenciado con una licencia Creative Commons BY SA para que puedas usarla, modificarla y difundirla.
Veamos un ejemplo buscando la referencia por su ISBN.

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Y así quedaría la referencia cuando la copiamos y pegamos en nuestro trabajo:
F. Teijido López, Anatomofisiología y patología básicas. Madrid: McGraw Hill, 2011.

lunes, 12 de enero de 2015

Infografía: símbolos, siglas y leyendas en los medicamentos de uso humano

Seguimos con nuestras infografías.
Esta vez le toca a los símbolos, las siglas y las leyendas que aparecen en los embalajes de los medicamentos de uso humano.
Son muchos los símbolos, las siglas y las leyendas que podemos encontrar en el embalaje de los medicamentos. Aunque algunas tienen significado para los profesionales sanitarios, hay otras que dan información a los usuarios/as; por esta razón conviene conocerlas y comprenderlas.
En el caso de los estudiantes del ciclo medio de Farmacia y Parafarmacia, hay dos criterios de evaluación en el módulo de Oficina de farmacia relacionados con esta simbología:
  • Se diferenciaron los códigos farmacéuticos que permiten la identificación de las presentaciones de los productos farmacéuticos y parafarmacéuticos.
  • Se identificó la información del cartonaje y del cupón-precinto de los productos.
Aunque existe mucha información y muchos documentos que hacen referencia a estos símbolos, siglas y leyendas, hemos hecho la siguiente infografía en la que mostramos esta información.
NOTA: La infografía original fue criticada por mis alumnas por poco clara, así que rehice el diseño, introduje nuevos símbolos, siglas y leyendas y mejoré el diseño.




Esta es la "vieja" infografía:



Licencia de Creative Commons
Símbolos, siglas y leyendas en los medicamentos de uso humano by Francisco José Teijido López is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.

domingo, 4 de enero de 2015

Infografías (oficina de farmacia)

Como ya se mencionó en un post anterior, suelo utilizar infografías como apoyo para la comprensión de algunos contenidos de los módulos que imparto.
En el caso de Oficina de farmacia, del ciclo medio de Farmacia y Parafarmacia, me (nos) encuentro con la complicación de que cada poco tiempo cambian las normas y la forma de trabajar en el mundo farmacéutico y eso me obliga no sólo a estar muy actualizado sino que tengo que hacer un esfuerzo extra para transmitirle a mis alumnos/as esos cambios que, en ocasiones, son muy significativos.
Todos los años hay cambios que suelen entrar en vigor el 1 de enero así que algunos de los contenidos que hemos dado en el primer trimestre deben ser revisados en el segundo. Esa es una de las razones de que no utilice técnicas de memorización a largo plazo y prefiero que los estudiantes recuerden los aspectos más globales y menos específicos y aprendan a buscar fuentes de conocimiento que les permita la actualización continua.
Dos ejemplos:
  • La financiación de medicamentos y productos sanitarios varía de un año para otro. Los contenidos asociados a la financiación de los medicamentos lo hemos visto en el primer trimestre. El 1 de enero entran en vigor nuevos valores de "copago".
  • El IVA de algunos productos farmacéuticos se modifica el 1 de enero de 2015, cuando los contenidos de facturación los hemos visto en el primer trimestre.
Alguien podría comentar que esos contenidos más sensibles podría darlos en el segundo trimestre, pero en un módulo de 2º año, que termina en marzo, no es posible. Para poder hacer la dispensación en la farmacia y practicar muchos contenidos relacionados con el control de recetas, cumplimentación de libros, facturación, etc., tenemos que verlo en el primer trimestre, dejando para el segundo los contenidos de control de existencias, gestión de stocks, pedidos y facturación de formulación magistral.
Para facilitarle a los estudiantes el acceso a estos nuevos contenidos he ido realizando infografías que pongo a su disposición en el aula virtual del centro y en el blog del módulo.
Aquí muestro un par de ellas.

 

Licencia de Creative Commons
Aportaciones al SNS por la adquisición de medicamentos en el año 2015 by Francisco José Teijido López is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.
 


Licencia de Creative Commons
TSI de los usuarios/as del sistema nacional de salud by Francisco José Teijido López is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional License.


domingo, 14 de diciembre de 2014

Registro de evaluación

El complicado proceso de evaluación exige tener muy claros no sólo los instrumentos que se utilizan y los criterios de calificación que se aplican sobre los criterios de evaluación, sino que también se debe dar a los estudiantes la oportunidad de participar en el proceso estableciendo un diálogo entre el docente y el alumno para determinar cuáles son sus avances, cómo puede mejorar, qué aspectos debe corregir y aclarar sus dudas; este proceso es además retroalimentado porque el alumno da sus opiniones al docente y le ofrece también la oportunidad de mejorar y corregir.


En el sistema de evaluación que sigo en mis clases utilizo tres apartados (los numero de 2 a 4 porque el 1 es la evaluación inicial):
  • 2. En él califico las pruebas objetivas (autoevaluaciones) (2.1) y las actividades prácticas (2.2), entendidas éstas como las simulaciones que realizamos en el aula de prácticas (la oficina de farmacia) sobre procedimientos más o menos reales.
  • 3. En el que califico las actividades escritas, bien individuales (3.1), grupales (3.2) y las exposiciones (3.3)
  • 4. En el que califico aspectos actitudinales no incluidos en los criterios de evaluación (los que no son propios de los contenidos); concretamente nos centramos en cinco aspectos:
    • Puntualidad
    • Participación
    • Respeto a las normas
    • Respeto a los demás
    • Respuesta a las correcciones
En la calificación final pondero el apartado 2 al 70% y el 3 al 30%, mientras que el apartado 4 sirve para penalizar o premiar en una escala -1, 0, +1. En el apartado 2 hago la media entre 2.1 y 2.2 (siempre que haya un mínimo de un 4 en ambos), y en el apartado 3 hago la media entre 3.1, 3.2 y 3.3 (siempre que haya un mínimo de 4 en los tres).
Esta información se le da a los estudiantes en un documento al principio de curso.



 
Este sistema de calificación exige tener un control documental y para ello utilizo unas hojas de registro.
En este caso muestro las hojas que utilizo para calificar los apartados 2.2 y 3.1.
En el primer caso he diseñado para cada caso práctico una lista de rúbricas que se valoran en cuatro niveles de MAL-REGULAR-BIEN-MUY BIEN y que reviso una a una con cada estudiante. Así doy la oportunidad a analizar cada rúbrica y que el estudiante se autoevalúe.
En el segundo caso lo que hacemos es revisar cada ficha (que previamente se entregó al estudiante con las indicaciones respecto al trabajo a realizar), y se valora el trabajo conjuntamente. Como en el caso anterior, el estudiante también se autoevalúa.



sábado, 13 de diciembre de 2014

Infografía: Edgar Dale

He creado una sencilla infografía en la que enseño el "cono del aprendizaje" de Edgar Dale.
He incluido un aforismo de Confucio que siempre me ha gustado, y que supongo que sirvió a Dale para dar sentido a su célebre cono.
También hago una breve referencia a los falsos conos que circulan por la red.




martes, 18 de noviembre de 2014

Encuesta inicial de satisfacción

Ayer comenzamos en clase la unidad 3 del módulo de Oficina de farmacia; la unidad en la que hablamos de los sistemas de gestión de la calidad. Uno de los apartados está en relación con la medida de satisfacción de los clientes y explicamos en qué consisten las encuestas de satisfacción, las escalas Likert, el análisis de resultados... y lo hacemos coincidir con la primera encuesta de satisfacción que le hago a los estudiantes para que valoren la forma en que les imparto la docencia, la metodología, los recursos, la evaluación. Ya hablamos de eso en la entrada anterior "Cuestionando la metodología didáctica III".
A través de esta encuesta intento recabar datos que me permitan saber si mis alumnas están satisfechas conmigo y con la forma de tratar el módulo y además extraigo datos para mejorar, para corregir aquellos aspectos que les parecen deficitarios o susceptibles de mejora.
La hago después de dos meses de clase porque creo que es el  momento en el que tienen la información necesaria para criticar mi sistema.
Aquí podéis ver los resultados.
Es una experiencia enriquecedora que, analizada con la mente abierta, me da la oportunidad de ser mejor docente.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Resultados de la segunda autoevaluación

En una entrada del 30 de octubre anunciábamos la realización de la 2ª autoevaluación del módulo "Oficina de farmacia" y explicamos el sistema que sigo para reforzar el aprendizaje de mis alumnas basándome en la realización de cuestionarios en el aula virtual que sirven como instrumento de evaluación y de refuerzo del aprendizaje (ver la entrada anterior).
Por razones ajenas a nosotros hubo que retrasar la autoevaluación pero ya se hizo, y al mismo tiempo que la hacían (como explicamos les doy una semana para hacer tres intentos con distintas preguntas), les programa actividades de dos tipos:

  • Por un lado les doy unas fichas-guía con una serie de tareas más o menos teóricas de revisión, clasificación, descripción, ... de acuerdo con los criterios de evaluación de la unidad más conceptuales. Esta metodología sirve para que al mismo tiempo que se autoevalúan están repasando los contenidos con las actividades.
  • Por otro lado les programo actividades prácticas, también con una ficha-guía, de acuerdo con los criterios de evaluación más procedimentales y actitudinales.
Además, a lo largo de la semana yo voy revisando los intentos que hacen y mantengo abierta una línea de comunicación a través del chat del aula virtual para aclarar dudas o matizar respuestas, independientemente de que en clase también revisamos aquellas cuestiones en donde veo que hay más errores o dudas.
Como es de esperar, los resultados son muy buenos, y somos conscientes de que no son calificaciones reales por la forma en que se hace la autoevaluación (en casa, cuando quieren, con acceso a apuntes, en grupo, ...), pero debemos entender que se trata de reforzar el aprendizaje y que los estudiantes no sientan la presión de un examen.
La evaluación "real" se hace con las actividades prácticas, en donde yo observo, pregunto, repaso, pido información, etc... siempre teniendo en cuenta los criterios de evaluación establecidos.
Al acabar la autoevaluación emito un informe que publico en el aula virtual para que todos los estudiantes tengan acceso a él y hagan un seguimiento de su proceso de aprendizaje.
Se puede acceder al informe (del que he eliminado datos personales) en el siguiente enlace (en gallego).
En estos momentos hemos dado dos unidades y hemos hecho dos autoevaluaciones; ahora llega el momento de que sea yo el que me someta a una evaluación docente tal y como expliqué en el post del 21 de octubre "cuestionando la metodología didáctica III".


jueves, 13 de noviembre de 2014

Las dificultades del uso de redes virtuales

Hoy es un día de mosqueo, lo que me da pie a escribir sobre las limitaciones o dificultades que hay para el uso educativo de las redes virtuales.
El mosqueo es el resultado de un nuevo corte en los sistemas informáticos de los servidores institucionales educativos que impide el acceso tanto a la web del instituto como al aula virtual. Y lo peor, sin previo aviso.
Comprendemos que hay imprevistos, situaciones que no podemos tener bajo control que provocan estos pequeños cataclismos en la atmósfera virtual, pero cuando las tormentas son continuas, bien a nivel central o bien a nivel local, la situación adquiere dimensiones realmente preocupantes que bien merecen una alerta roja.
En lo que va de curso (casi dos meses) en mi instituto hemos tenido 12 incidencias relacionadas con el acceso a internet, 9 a nivel local y 3 a nivel general. De todas ellas sólo una fue anunciada, un corte en los sistemas informáticos justo cuando yo tenía prevista la 2ª autoevaluación, lo que me obligó a retrasarla una semana. Ahora mismo está abierta esa 2ª autoevaluación; hasta mañana a las 16.00 horas, pero hoy hemos madrugado con un nuevo corte en los sistemas informáticos, esta vez no anunciado, así que las alumnas que aún no han terminado sus intentos estarán echando serpientes por la boca.

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Y ahí radica una de las dificultades para implantar redes virtuales; si los sistemas informáticos no son lo suficientemente estables; si los accesos de los centros educativos se corresponden con épocas pretéritas; si los estudiantes no disponen de conexión a internet, todo esfuerzo por “modernizar” la pedagogía queda minimizado hasta el hastío.
El asunto puede ser desesperante. Te pasas horas como "content curator", "content designer", "strategic planner", "IDdesign", … (1) y todo se diluye (o evapora) en un momento.
Hoy mismo iba a utilizar en clase una noticia que aparece en un periódico regional en la que se da cuenta de que ayer se cayeron los servidores del servicio gallego de salud y las farmacias no tuvieron acceso a la receta electrónica.

La Voz de Galicia, 13.11.2014

Iba a utilizar esta noticia para ilustrar lo que ya he comentado en varias ocasiones en clase: los sistemas informáticos se caen, pero eso no debe impedir que sigamos haciendo nuestro trabajo… Si los ordenadores no funcionan tendremos que recurrir a las ancestrales técnicas, muchas ya olvidadas, de hacer las cosas “a mano”; de apuntar las dispensaciones en una hoja, de calcular los precios con una calculadora o haciendo la operación con “lápiz y papel”… y este cuento debemos aplicárnoslo también los docentes.
En los días de “silencio informático” no han sido escasas las voces que se han hecho escuchar sobre las dificultades de dar clase e, incluso, sobre la necesidad de parar las clases porque “así no puedo darla”. 
Por eso es necesario tener siempre un “plan B” en la cartera. No vamos a decir aquí que deberíamos disponer de un servidor espejo para contingencias (ya sería la leche), pero sí es necesario disponer de recursos que sustituyan a la red virtual, porque la virtualización tiene sus inconvenientes así que la recomendación final es: virtualiza, pero ten siempre algo físico a mano por el qué dirán.
Y ahora, a esperar a que los servidores resuciten para que mis alumnas puedan acabar la 2ª autoevaluación…

(1) Queda bien en inglés...
content curator, curador de contenidos, aka, seleccionador de recursos
content designer, diseñador o creador de recursos
strategic planner, planificador de estrategias
IDdesign. diseñador de una identidad digital

martes, 11 de noviembre de 2014

Cuestionando la metodología didáctica (VI)

Hoy toca un tema peliagudo: la evaluación docente. Mi experiencia en este terreno es desalentadora. Ya comenté en post anteriores que fui director muchos años, 13 nada menos, y en ese tiempo traté de que el instituto funcionara a través de procedimientos, de protocolos, quizás por mi deformación profesional como médico. En medicina tendemos a trabajar con procedimientos normalizados de trabajo (PNT) que hoy están muy en boca de todos/as con el asunto del ébola. Los protocolos son el “seguro” que garantiza que hacemos las cosas bien, y que podemos calibrar que todos/as lo hacemos igual.
Trasladar eso al funcionamiento de un instituto es relativamente fácil; podemos protocolizar casi todo lo que hacemos. Es lo que los sistemas de mejora de la calidad llaman mapa de procesos, donde cada proceso es un conjunto de procedimientos (tareas) para una determinada actividad. La norma ISO 9001:2008 se basa precisamente en eso: protocolizamos, establecemos indicadores, registramos, medimos y aplicamos correcciones que mejoren los resultados.
Implantar un sistema de mejora continua en un centro educativo es sencillo si no nos dejamos obnubilar por los documentos inherentes a todo proceso de mejora; si no nos zambullimos en un mar de registros que al final sólo consiguen burocratizar nuestro trabajo más de lo necesario, utilizando indicadores de dudoso valor, duplicando los registros, utilizando herramientas poco intuitivas,… y peleando contra el tradicional inmovilismo de muchos docentes (léase libertad de cátedra).
De hecho, el principal elemento de fracaso de la implantación de sistemas de calidad en los centros educativos radica en los procesos relacionados con la productividad del profesorado, con la evaluación de la función docente.
Cuando se habla de evaluación de la función docente surgen dudas y recelos por todos lados: quién, cómo, cuándo, qué… Llegar a un consenso y una aceptación global de un sistema de evaluación docente es casi imposible y al final el asunto suele quedar en que el docente se evalúa a sí mismo (eso sí, sin asumir demasiadas responsabilidades sobre fracasos educativos), y a hacer un par de preguntas a los estudiantes sobre si les gusta o no tal o cual profesor/a.
Cuando se debatió el asunto en mi centro surgieron algunas voces discordantes que sólo veían en el proceso una forma de control. El término control se hizo fuerte en el debate adquiriendo una relevancia nuclear en el proceso. Nos sometemos a evaluación siempre y cuando eso no signifique que nos controlan, así que hay que eliminar del proceso evaluador cualquier sospecha sobre la profesionalidad y honorabilidad del docente. ¿miedo?. ¿a qué?.
En el fondo de la cuestión subyace la ancestral idea de la libertad de cátedra a la que me referí antes, un término que se ha ido deformando históricamente para transformarse en un “yo en mi clase hago lo que quiero y nadie me puede cuestionar”. Yo me he peleado muchas veces con el concepto en el sentido de que he impartido cursos (CAP, másters, formación, …) en donde conscientemente introduzco el debate sobre la libertad de cátedra; en donde trato de inculcar el significado de la libertad de cátedra en los estudios preuniversitarios dándole el significado que realmente tiene.
Los docentes trabajamos en equipo, y el trabajo grupal implica que nos tenemos que poner de acuerdo en lo que damos y en los aspectos generales de la metodología, estableciendo métodos de evaluación fácilmente calibrables; esto implica que tenemos que tener claro que la libertad de cátedra se reduce al enfoque que queramos dar a nuestros contenidos, dejando de lado todo dogma y rechazando en el sistema evaluador nuestras propias concepciones. En su concepción clásica, la libertad de cátedra, aplicable al mundo universitario, era dogmática; eliminaba de la ecuación el sentido crítico por parte del alumno, que debía asumir el pensamiento del cátedro en toda su extensión; pero hoy en día lo que queremos es inculcar el pensamiento crítico en nuestros alumnos/as, la autonomía del pensamiento y eso supone que debemos darles libertad de opinión, aunque su opinión esté en contra de la nuestra.
Un ejemplo. Hace muchos años, cuando yo empezaba en docencia, tuve que dar Ciencias Naturales en la antigua FP1. Uno de los temas indiscutibles era “La evolución” y yo soy evolucionista convencido. Cuando tuve que tratar el tema en clase hubo que abordar la dicotomía evolución-creación y yo intenté ser lo más neutral posible, pero con un enfoque claramente evolucionista, dando mi opinión personal (y así lo hice constar) sobre el creacionismo. La libertad de cátedra me permite dar un enfoque al asunto y centrarme en la evolución, incluso criticando la creación o directamente rechazándola, pero mi función como docente es poner encima de la mesa todos los elementos posibles para que los estudiantes extraigan sus propias conclusiones, sabiendo que en este asunto pesan demasiado las “creencias”.
El caso es que les pedí que hicieran un trabajo sobre Darwin y la evolución de las especies y mi sorpresa fue el que presentó una alumna defendiendo a ultranza el creacionismo y criticando los estudios evolucionistas con documentación científica. Lo comenté con la jefa del departamento quien me dijo que conocía a la alumna y que era testigo de Jehová; que no había nada qué hacer y que le pusiera la nota que yo creyera conveniente.
Si el enfoque es que los estudiantes aprendan la evolución de las especies y que la reconozcan como un hecho científico demostrado que anula las ideas creacionistas, debía suspenderla, pero lo cierto es que su trabajo fue el mejor de todos; buena introducción, buen desarrollo, con aportes bibliográficos serios (la chiquilla, o quien le ayudó, eliminó toda referencia a la biblia), buenas conclusiones… el trabajo era impecable así que le puse un nota muy alta y abrí un debate en clase sobre la libertad de pensamiento.
Este es el verdadero significado de la libertad de cátedra. Yo, como ateo, rechazo el creacionismo y puedo decir en clase que lo rechazo, pero no puedo suspender a un alumno por el hecho de que sea creyente y cuestione el evolucionismo, siempre y cuando acepte estudiarlo y entenderlo.
Así pues, yo entiendo que la evaluación docente debe enfocarse principalmente sobre cuatro puntos:
  1. Análisis de la metodología: dinamismo, incentivación, trabajo en equipo, recursos, …
  2. Análisis del proceso de evaluación del aprendizaje: qué se evalúa?, cómo se evalúa?, el sistema de evaluación y de calificación es equilibrado y se enfoca a los resultados de aprendizaje que se buscan?, el sistema de evaluación se puede calibrar?.
  3. Aplicación práctica: lo que enseñamos tiene que tener un reflejo en la vida; de poco sirve que nuestros estudiantes aprendan cosas si después no son capaces de encontrarles la aplicación práctica, real, a nivel personal o profesional.
  4. Aprendizaje de los estudiantes: Y lo más importante de todo es que nuestros alumnos/as hayan aprendido y tengan los conocimientos a final de curso. Eso implica, necesariamente, que todos los docentes han de obtener buenos resultados reales. Y eso significa que si a final de curso los estudiantes no han aprendido, quien ha fallado es el docente.
En síntesis, la evaluación docente es necesaria pero no va enfocada a determinar si un profesor es bueno o malo, si es simpático o antipático, si es amigo o padre, … pasa por determinar si su trabajo cumple con los objetivos previstos y obtiene los resultados que se esperan, y para eso tenemos que tener muy claros esos resultados.
Continuará… ¿trabajamos en equipo?

jueves, 30 de octubre de 2014

2ª autoevaluación

Mañana es el día. Mañana, 31, abrimos en el aula virtual la segunda autoevaluación.
Ver Cuestionando la metodología didáctica (II)
Este lunes pasado las alumnas estaban nerviosas. Decían que no se veían preparadas para enfrentarse a esta segunda autoevaluación y me pidieron que la retrasara una semana. En realidad ya la había retrasado porque la semana pasada estuvieron 3 días de huelga. ¡3 días!...
Les dije que no se podía retrasar más y que sabían más de lo que pensaban. Les dije que esperaran al martes, día de hacer actividades, para ver si saben o no la materia.
Es una unidad compleja sobre documentación en la oficina de farmacia: libro recetario, libro de estupefacientes, vales de petición, gestión de recetas, partes de declaración, albaranes, facturas, tíquets, aplicación del IVA... Es un tema engorroso que necesita practicar en la farmacia.
El martes les propuse las actividades. Cubrimos el libro recetario, el libro de estupefacientes, el parte anual de declaración de movimientos de estupefacientes,... Se fueron tranquilizando porque aclararon muchas dudas; los nervios fueron dejando paso a la confianza y, además, yo tenía un as en la manga...
El miércoles preparé unas recetas (trabajamos con copias en color), de MUFACE, MUGEJU, ISFAS, SERGAS y de estupefacientes. Cada estudiante tenía que "hacer de médico" y cubrir las recetas prescripción de estupefacientes y psicótropos (aprenden los campos de las recetas para después saber comprobar que están bien y que no les falta nada), y fuimos a la farmacia a dispensar. Unas hacían de clientes y otras de técnicos.
La técnico tenía que recibir a la cliente, coger las recetas, comprobar que tenías todos los datos (a algunas les faltaban datos), pedir el DNI cuando era requerido, dispensar el medicamento, introducir la dispensa en el ordenador, cobrar, tramitar la receta, tramitar los libros si fuera necesario, ...
Para ellas fue tan divertido como productivo. Querían más así que tuve que frenarlas: "tranquilas, que vamos a dispensar muchas veces hasta final de curso".
El miércoles ya no estaban tan nerviosas.
Lo dicho, mañana día 31 es el día en que abrimos la segunda autoevaluación. Estará abierta hasta el viernes 7, tres intentos cada una y el sistema calcula la media, que debe ser superior a un 8.
El sábado 8 escribiré una nueva entrada en el blog con los resultados.


miércoles, 22 de octubre de 2014

Cuestionando la metodología didáctica (V)

Cualquier trabajo bien hecho exige dedicación. La función docente no escapa de este principio, aunque todos hemos tenido profesores/as que año tras año usan los mismos apuntes, los mismos ejemplos, los mismos recursos…

Hay quien opina que hay materias que no se dan demasiado al cambio. Las ecuaciones de segundo grado son lo que son y no hay mucho dónde innovar… ¿o sí?.

Yo soy de los que opinan que cada curso escolar es una fuente de aprendizaje también para el docente. Como dije, yo llevo 28 años en esta profesión y no hay un año igual a otro; cada curso escolar es una nueva experiencia, con nuevos materiales, nuevos recursos, nuevos ejemplos… porque todo evoluciona.

Hace diez años no teníamos ordenadores en el aula, no existían los recursos web que hay ahora (los más innovadores usaban el power-point); no había pizarras digitales, tablets o smartphones; hoy en día estos nuevos recursos exigen nuevos conocimientos y la adopción de nuevas estrategias pedagógicas, adaptadas a los estudiantes a los que damos clase.

Pero todo cambio es difícil, exige esfuerzo, dedicación y tiempo. Hay que formarse, actualizarse en las nuevas herramientas y adaptarse al cambio. Pasar de la tiza al puntero digital es simple y complicado a la vez, sobre todo cuando queremos exprimir el puntero, la pizarra, el cañón, el ordenador,… Cada día descubres algo nuevo que te permite hacer algo más rápido y mejor. Para mi, moodle fue un descubrimiento fantástico. Las autoevaluaciones que dan la nota en el momento sin intervención del profesor son una mejora indiscutible, pero hay que ponerse.

Hay que seleccionar muy bien las preguntas, cargarlas en el sistema, revisarlas, actualizarlas cada curso, generar los cuestionarios,… Ah, pero lo mismo tenemos que hacer cuando planteamos un examen escrito, así que una cosa por la otra.

A eso hay que añadir que mi mundo, el sanitario y más concretamente el de la farmacia, es muy cambiante. Cada día hay un cambio normativo que afecta a los procedimientos; lo que enseñamos ayer, hoy no sirve; Lo que expliqué en octubre, en enero ya ha cambiado, así que hay que revisar continuamente la información, rehacer los temas, reexplicar, reciclar la información,… doble esfuerzo para el profesor y doble esfuerzo para os estudiantes. No exagero absolutamente nada. Cada año lo mismo.

¿Cómo podemos los docentes estar al tanto de los cambios?. Buscando la información (tiempo) y compartiéndola (tiempo). Yo comparto todo los que encuentro, en mi blog, en twitter, en facebook, … hay redes de docentes que intentamos compartir cosas, compartir información sensible, y eso es de agradecer. Ya no somos individualidades que estamos solos en el aula. Mi aula tiene la puerta abierta porque lo que yo hago puede servir para otros, incluso para que me digan que no lo estoy haciendo bien. Los equipos docentes deben actuar como equipos, reuniéndose, compartiendo, planteando estrategias comunes, coordinando los esfuerzos. La mano derecha tiene que saber lo que hace la izquierda. No hay nada peor para un estudiante que dos profesores den la misma información de distinta manera, y que exijan que los estudiantes la sepan “a su forma”.

En este sentido, las redes de aprendizaje (que descubrí en el curso que organizó en INTEF y que fue todo un descubrimiento para mi), son una herramienta fundamental. Podemos utilizar muchos recursos en red para compartir. Las redes sociales sirven para algo más que para jugar… pero eso es otra historia, o no.

Nuestra profesión exige dedicación, tiempo, actualización permanente, esfuerzo, … en caso contrario ¿podemos exigírselo a nuestros alumnos/as?. En mi opinión, el esfuerzo es compartido y he descubierto que cuanto más tiempo le dedico yo, menos tiempo le tienen que dedicar mis alumnos/as.

 

Continuará… ¿Es necesaria la evaluación docente?.

martes, 21 de octubre de 2014

Cuestionando la metodología didáctica (IV)

Al principio de curso le digo a mis alumnas que yo no hago exámenes sino autoevaluaciones... y que les exijo un 8 como mínimo. Si no lo alcanzan, entonces si se tendrán que enfrentar a un examen.
Cunde el pánico. Nerviosismo. Así no hay quien apruebe... Buff.
A continuación les digo que yo no tengo suspensos. Salvo situaciones excepcionales, conmigo aprueba todo el mundo y con nota. ¿Cómo?.
Yo concibo las autoevaluaciones como un instrumento más de aprendizaje que hago al finalizar una unidad didáctica, después de terminar las tareas en clase, incluido el "trivial" que comenté en el capítulo III.
Cargo en el aula virtual (moodle) las preguntas que me parecen más interesantes y preparo un cuestionario.
En la primera unidad didáctica incluyo 20 preguntas que el sistema selecciona al azar. Cada estudiante unas preguntas distintas y siempre con las respuestas barajadas, para que no les salga igual. Les doy 30 minutos para hacerlo sin posibilidad de "enviar" las preguntas unitariamente para ver si están bien o mal. Cuando acaban envían todas las respuestas y el sistema les da la nota.
Programo tres intentos a realizar a lo largo de una semana; entre un intento y otro tienen que pasar 24 horas. Lo pueden hacer en su casa, si quieren, con apuntes, si quieren. No me importa.
No me interesa que hagan un intento y al poco tiempo otro. Cada vez que acaban un intento yo lo reviso, miro lo que han fallado y les hago comentarios en el propio ejercicio. En cada intento les caen preguntas distintas; nunca las mismas.
Como los intentos se hacen en un periodo de tiempo largo (una semana) podemos ir comentando en clase las cuestiones en donde hay más fallos. Si una determinada cuestión la fallan muchos es porque no les ha quedado claro, luego entiendo que el error ha sido mio, que no lo he explicado bien. Se vuelve a explicar para que quede claro.
Y así hasta que todos/as acaban los tres intentos. El sistema les da la nota media al final, que debe ser superior a 8... y siempre superan el 8. Llevo cuatro años haciéndolo y siempre superan el 8. Bueno, casi siempre.



Este curso ya hemos hecho la primera autoevaluación, la de la unidad 1, con unos resultados excepcionales. La media del grupo ha sido de 9.71. Todas las estudiantes superaron el 8 con creces.
Una vez hecha la autoevaluación la comentamos en clase. Repasamos las preguntas; les pregunto individualmente algunas de las preguntas para confirmar que lo saben. Repasamos los criterios de evaluación y damos por cerrada la unidad... por ahora.
En la siguiente autoevaluación ya no serán 20 preguntas, sino 25. 20 de la unidad 2 y cinco de la unidad 1. Otra vez la unidad 1. En la tercera autoevaluación serán 30 preguntas. 20 de la unidad 3, 5 de la 2 y otras 5 de la 1 (el máximo de preguntas ya será siempre 30). Continuamente están repasando los contenidos anteriores, una y otra vez.
Hay quien dice que este método lo que hace es que los estudiantes "memorizan" preguntas y aprenden a contestarlas. Yo no lo creo. Son demasiadas preguntas por unidad que cambian en cada intento. Como me centro en los criterios de evaluación, les pregunto lo mismo de varias formas distintas: pregunta test, de emparejamiento, verdadero o falso, si o no... Lo mismo preguntado de varias formas. Además, lo repasamos en clase, lo volvemos a ver, aclaramos donde hay más fallos, lo volvemos a explicar... ¿necesitan estudiar?. Yo creo que no. Además esto es una pequeña parte del sistema de evaluación. Hay que calificar las actividades en clase, las prácticas (que es lo realmente importante), los trabajos que hacen tanto de forma individual como colectiva... son muchos los instrumentos de evaluación sin necesidad de hacer exámenes. Al menos, las autoevaluaciones ellos no los perciben como exámenes, aunque pasan los mismos nervios.
Como dije en el capítulo III, en noviembre tienen la oportunidad de decirme lo que opinan de mi método. Y no quieren cambiarlo. Por algo será.

Continuará... ¿Este sistema exige mucho trabajo al profesor?

Cuestionando la metodología didáctica (III)

Hoy es el primer día de clase. Entro en el aula con una sonrisa y doy los buenos días. Intento controlar las formas y el espacio. No voy a la mesa del profesor; directamente hacia ellas. Son 22 chicas y un chico. Están en segundo curso así que ya tienen una idea preconcebida sobre mi. Me llaman el “dudas”. Tiene la impresión de que soy un profe duro ¿¿?? porque hago exámenes con el aula virtual y pido un 8 para aprobar.
Les pido que se presenten una a una. Siempre con una sonrisa en la boca, acercándome a cada una de ellas pero respetando su espacio vital. No quiero intimidarlas.
Les cuento algo sobre mi. Que sepan algunas cosillas, incluso personales, les da algo de confianza.
Le entrego a cada una el resumen programático, un documento que tenemos en el instituto. Una hoja nada más, por un lado, con un resumen esquemático de la programación que se centra, sobre todo, en el sistema de evaluación, los instrumentos y los criterios de calificación. Les explico que vamos a usar el aula virtual del instituto en donde pondré todos los recursos que necesitan y más. Desde el aula virtual pueden acceder a mi red de aprendizaje formada por el blog, twitter, facebook, netvibes, scoop.it, … Cosillas que aprendí, entre otras muchas cosas, en el curso del INTEF.

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… y donde haremos las “autoevaluaciones”. No les llamo exámenes, sino autoevaluaciones.
Expliquémoslo. Una de las actividades que programo al acabar cada unidad es un “trivial”. A cada estudiante le doy tres tarjetas y les pido que escriban, en cada una, una pregunta. Tienen que ser preguntas muy cerradas y muy objetivas: tipo test con cuatro respuestas, emparejados, verdadero/falso, si/no… Y un día hacemos un concurso. Cada estudiante le hace una pregunta a otro, en voz alta, para que todos la oigan. El preguntado contesta, si la sabe, y los demás dicen si está bien o mal. Si hay dudas comenzamos un debate; que discutan, que se peleen, que lleguen a un consenso, que den una solución… ¡Es que está mal planteada!; ¡yo no la entiendo!. ¡los apuntes no dicen eso!. Utilizo esta actividad como una herramienta para aclarar dudas y reforzar el aprendizaje. Una cosa he aprendido: que los estudiantes son mucho más duros que los profesores cuando hacen preguntas.
Son 23 estudiantes, a 3 preguntas cada uno, 69 cuestiones. Algunas hay que rechazarlas por estar fuera de lugar, porque son demasiado difíciles, porque están mal planteadas, porque están repetidas. Al final nos quedamos con unas 40 o 50 y esas, precisamente esas son las que cargo en el aula virtual. Como cada año se repiten una y otra vez las mismas preguntas sólo meto en el aula virtual las novedosas, las que creo que son interesantes; esas van al pool de preguntas así que en cada unidad tengo entre 80 y 100 preguntas que, en realidad, han planteado los propios estudiantes.
Ese primer día también les digo que la evaluación es recíproca. Yo les evalúo a ellos pero ellos también me van a evaluar a mi. Dos veces. Una a finales de noviembre, cuando ya hayamos acabado dos unidades, hayamos hecho las actividades y hayamos hecho las autoevaluaciones; otra al finalizar el curso. Ambas son anónimas así que pueden decir lo que quieran.
La primera es para ver si les gusta mi método, mis formas, mi sistema de enseñar y me digan qué cambiarían, lo que les parece mejorable. Como muestra, un botón: Este es el resultado de la encuesta que hice en noviembre del curso pasado.



Esta encuesta me ayuda mucho a saber lo que opinan y a darles las "explicaciones" pertinentes sobre lo que hago y por qué lo hago. Y me ayuda, como no, a corregir algunas cosas porque, como dije en el capítulo I, ellos son los protagonistas, no yo.

Continuará... ¿Pido un 8 en las autoevaluaciones para aprobar?. ¿No es demasiado?

Cuestionando la metodología didáctica (II)

Contextualicemos. Soy catedrático de Procesos sanitarios. Imparto docencia en formación profesional, familia Sanidad. Como ocupo cargos de dirección tengo reducción horaria así que sólo doy un módulo del ciclo medio Farmacia y Parafarmacia, concretamente el llamado “Oficina de Farmacia”, un módulo de 9 sesiones semanales que, en Galicia, se da en segundo curso. Una locura de la Consellería de Educación.
En su momento, cuando estaban preparando el borrador, contactaron conmigo y con una compañera para contrastar y les dijimos que el módulo de Oficina de Farmacia debería darse en primero, pero ni caso. Al final Dispensación de productos farmacéuticos y Formulación magistral en primero; Oficina de farmacia en segundo; al revés que otras comunidades más sensatas. ¡Qué se le va a hacer!. Los que conocen este ciclo lo entenderán.
En cuanto al instituto donde doy clase, no puedo por menos que enorgullecerme de como funciona porque puse mi granito de arena. Después de 20 años ocupando cargos de dirección y un planteamiento de mejora continua, tenemos un centro bien dotado, con muy buen clima (aunque en todas partes cuecen habas), buenas instalaciones, limpio, agradable, … Para mi es fundamental que el ambiente laboral sea agradable. Si nos encontramos cómodos en nuestro puesto de trabajo podremos rendir más (o eso dicen).
Para mis clases utilizo tres aulas:
  • Una multidisciplinar (vamos, un aula normal y corriente de toda la vida), con su ordenador, su cañón y su pizarra digital. Fotos.
  • Una de informática, con 30 ordenadores portátiles conectados por wifi. Como la anterior, tiene ordenador docente, cañón y pizarra digital. Fotos.
  • Una farmacia. Una verdadera joya. Un farmacéutico amigo, Emilio Almorín, que se deshizo del mobiliario de su farmacia nos lo regaló así que disponemos de una farmacia en regla, con tres puestos de atención al público, rebotica, cajoneras, … Fotos. Esta farmacia está siempre disponible indistintamente de dónde tenga clase. Puedo elegir a donde ir.
Para hacer las prácticas en condiciones compramos la aplicación Farmatic a la que accedemos desde cualquiera de las aulas porque la tenemos instalada en el servidor central del instituto. Hace unos años teníamos otra, Compufarma, pero en nuestro entorno casi no se utiliza, así que miramos cuál era la más usada en las farmacias de nuestro alrededor y ganó Farmatic por goleada, así que a por ella.
He de reconocer que con estos mimbres es más fácil hacer cestos…
Bueno, pues para cada una de las unidades que programo, planteo una serie de actividades con varias tareas que deben hacer los estudiantes; eso sí, siempre en clase. No hay “deberes” para casa. La idea es que las actividades, centradas siempre en los criterios de evaluación, ayuden a aprender, entender y reforzar el aprendizaje utilizando el trabajo colaborativo y el mayor rendimiento con el menor esfuerzo. Yo no quiero que mis alumnos estudien, quiero que aprendan, así que las actividades son un eje fundamental de mi metodología. Como digo, cuatro sesiones a la semana son para hacer las actividades. Les doy una ficha-guía con el enunciado de la actividad y lo que tienen que hacer, pero no cómo lo tienen que hacer. Les pido que compartan ideas, que hablen, que se copien, que se critiquen, que sigan hablando, que discutan, que jueguen, que compartan la información que encuentran, … Me preguntan mucho porque como están muy mal acostumbrados intentan hacer las actividades “a mi gusto”, no al suyo. Continuamente vienen a pedirme mi beneplácito: ¿Va bien así?. ¿Te gusta así?. ¿Qué opinas?… pero encuentran un muro infranqueable; un muro sonriente, pero infranqueable. ¿A ti te gusta?. ¿Tú crees que si esto lo ve un compañero lo entiende?. Al principio para ellos es estresante, pero no es su culpa, es culpa de años y años de hacer cosas “para el profesor”, no para aprender. “Es que si no te gusta me vas a poner una mala nota”… No se trata de que me guste o no, se trata de que sea claro y que te sirva a ti; que se vea que lo sabes, que lo has aprendido y yo eso lo controlo en el día a día; mientras que lo vas haciendo yo te estoy evaluando: cuando dibujas, cuando escribes, cuando discutes, cuando compartes, ya te lo estoy corrigiendo, y si veo que no lo tienes claro, que te atascas, que no avanzas, intervengo, con sutileza, sin que te enteres para que el mérito, al final, sea tuyo, no mío. Para que te sientas orgulloso de lo que has hecho, porque has creado tu propio instrumento de aprendizaje; tuyo, no mío. Y te sirve. Has construido (aprendizaje constructivista, dicen, con unas gotas de autoestima).
Continuará… ¿lo estoy haciendo bien?. Mis alumnos me evalúan ya desde el principio.

Cuestionando la metodología didáctica (I)

Cuando empecé en esto de la docencia no tenía más experiencia que algunas clases prácticas en la Universidad. Como alumno interno descubrí que me gustaba eso de enseñar, de ayudar a los estudiantes más jóvenes a superar las dificultades que había tenido yo.

Poco después de licenciarme y de dar tumbos de un lado a otro decidí presentarme a las oposiciones a docente sin saber muy bien dónde me metía. Aprobé hace ya 28 años y en ese momento comenzó un largo camino de aprendizaje en el que ahora estoy metido de lleno. 28 años aprendiendo es mucho tiempo, pero es que la función docente da mucho de sí.

Mis primeros y titubeantes pasos, sin nadie que te dirija, fueron de sentido común, pero siguiendo las pautas más tradicionales que veía a mi alrededor: explicas y cada tres meses un examen. Así fue durante mucho tiempo hasta que hice un curso de “Función tutorial” donde, entre otras cosas, nos explicaron algunas cuestiones relacionadas con la metaevaluación (en aquel momento no se llamaba así) y comprendí que igual que yo evalúo a mis alumnos/as, ellos deben evaluarme a mi; decirme lo que hago bien y lo que hago mal, lo que puedo mejorar y los métodos que debo abandonar, y no se me ocurrió otra cosa que ponerlo en práctica, aplicarlo en el aula, preguntarle a mis alumnos/as… no sin cierto rechazo de mis compañeros/as. ¿Que nuestros alumnos/as nos evalúen?. ¿Pero qué saben ellos?. ¿Bajo qué criterios nos evalúan?. ¡Estás loco!.

Fue, sin duda, la mejor decisión que he tomado a nivel profesional. Preguntar a mis alumnos sólo ha tenido una consecuencia: he aprendido a ser mejor docente. Primero porque me he dado cuenta de que ellos son los protagonistas, no yo. Mi trabajo es darles herramientas para que aprendan y yo debo ser un guía. He perdido todo el protagonismo y se lo he devuelto a ellos.

En realidad he aplicado algunas cosas que me enseñaron en la facultad de Medicina cuando me decían que el médico ha de empatizar con el paciente y ganarse su confianza; pues lo mismo aplicado al aula. Yo empatizo con mis estudiantes y trato de ganarme su confianza, porque si confían en mi aprenden mejor, me preguntan más, las clases son más dinámicas y divertidas.

Pero vamos al grano, aunque no voy a descubrir nada nuevo. Yo preparo mis propios apuntes. Muy trabajados, con mucho grafismo y con los datos esenciales sobre los contenidos a tratar. El enfoque de esos contenidos también está muy claro: los criterios de evaluación. Yo me centro, siempre, en los criterios de evaluación que marca el currículo porque eso es lo que tienen que conseguir los estudiantes. Separo muy bien el grano de la paja. Yo nunca pregunto ¿en qué año definió la OMS el término salud?. ¿Importa algo que sepan el año?. Yo les cuento cosas relacionadas con la II Guerra Mundial y les digo que acabó en 1945 y en ese momento, con medio mundo destrozado por la guerra, con Europa de resaca combativa, con las ciudades por reconstruir; en ese momento, después de la II Guerra, allá por 1948, la OMS define el término “salud”. A mi no me importa si saben o no en qué año se definió “salud” (aunque acaban sabiéndolo); me importa que sepan el contexto en el que se definió.

Las clases son muy dinámicas. Siempre comienzan con un debate sobre el tema a tratar; unos 15 minutos de eso que llaman brainstorming, para que los estudiantes se vayan desperezando, desconectando de la clase anterior y entrando en el tema. Creando clima, dicen.

Después yo voy desgranando los apuntes, siempre en pie. Yo nunca me siento. Odio sentarme. No me gustan los docentes que dan la clase sentados, los que dictan, los que leen. Es aburrido y antipedagógico. Yo camino por la clase, me acerco, me alejo, voy al encerado, hablo, me callo, pregunto… Mi mote es el “dudas”. No avanzo sin confirmar que todos mis alumnos me siguen. Cuando me preguntan una duda aprovecho para abrir un debate porque el aprendizaje horizontal, entre iguales, es más efectivo. Que piensen un poco entre todos es mejor que darles una respuesta directa. Y aunque parezca mentira, no se pierde tiempo. Yo nunca he tenido problemas para acabar los contenidos programados, porque hago una temporalización muy realista.

Continuará…